Espero que haya quedado claro, en la publicación sobre la sobre la ley de la causa y efecto, que el primer paso para iniciar tu desarrollo personal, es trabajar en tener una actitud en la vida lo más apropiada posible.

Y aunque sea el primer paso, no hay que menospreciarlo, porque en todo gran viaje, incluso en el más importante que es tu vida, el paso fundamental es el primero.

La actitud en la vida, es el factor multiplicador en todos y cada uno de los ámbitos, con tu familia, con tus amigos, a nivel profesional, y en el más importante de todos, a nivel personal. Clic para tuitear

La formula de nuestra mejor versión

v=(c+h)*a

Con esta fórmula del gran Victor Küppers, obtenemos el valor que aportamos en cualquier circunstancia o contexto.

Hay que estar bien preparado

La C representa los conocimientos, factor importantísimo de cara a obtener un buen resultado.

Para tener una buena relación personal, hay intentar preocuparse en conocer a los demás, para ser un buen profesional, hay que tener una buena preparación y de cara al desarrollo personal, es imprescindible el autoconocimiento.

Aprovecha tus dones

La H nos muestra la habilidad, el punto que nos de cierto plus, al añadirlo a unos buenos conocimientos.

En situaciones donde 2 personas tiene los mismos conocimientos, el don a la hora de desempeñar cualquier actividad, te hace estar por encima de otro que no tenga tanta habilidad, a menos que trabajes en el desarrollo del factor determinante de la ecuación.

El factor que exponencial

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La A, como podéis imaginar, se refiere a la actitud. La A es el único factor que multiplica de cara al resultado de la ecuación.

La actitud en la vida es el factor determinante, ya que es capaz de hacer que se decante la balanza, entre alguien con don y otro que no.

Porque tu no recuerdas al camarero que te tiro la caña perfecta o en el menor tiempo, sino al que cuando te la sirvió te sacó una sonrisa.

Porque a tu pareja y a tus amigos no los eliges por el curriculum ni por sus dones, sino por su actitud y lo que nos hacen sentir con ella.

Evidentemente, los conocimientos y la habilidad son importantísimas, para todo y cada uno de los ámbitos de nuestra vida, y que sin ellos, por mucho que tengamos actitud, la formula es sencilla (0+0)*10=0.

Pero si hemos de optimizar esfuerzos, la decisión espero que haya quedado claro y pongamos el foco en la actitud y así podamos aportar gran valor hacia nosotros y hacia los demás.

Y para el final, lo mejor de todo al respecto de la actitud, que ha diferencia de los conocimientos y la habilidad, la actitud es la misma en cada unos de los ámbitos de nuestras vidas.

Obviando excepciones, como en todo, el que es un pesimista, lo es en todos los ámbitos, así como el que ve el vaso medio lleno, ve el lado positivo en cada un de los aspectos de su vida.

Y de estos últimos, los optimistas es de quien debemos tomar nota de cara a enfocar nuestro primer paso del apasionante viaje de nuestras vidas.