Autoestima sin aprovación

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Autoestima, un concepto viciado y mal entendido en nuestra Sociedad actual, y en especial por parte de las personas cuyo eneatipo es el 2, el Ayudador.

La inmensa mayoría, cree que para conseguir tener una buena autoestima, es necesario tener la aprobación por parte de los demás.

Si analizamos la propia palabra, podemos extraer su verdadero significado. Se trata del propio nivel de estima que tenemos de nosotros mismos.

Por lo tanto, lo que los demás piensen de nosotros no tiene influencia alguna sobre nuestro grado de autoestima.

Autoestima no es egoismo

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En una sociedad victimista y paternalista como la que vivimos, imperan unos valores, donde a la autoestima, se confunde con otros términos como narcisismo, vanidad o egocentrismo.

La única relación que vamos a tener durante toda la vida, es con nosotros mismos. Hemos de ser nuestros mejores amigos y amantes.

Tener autoestima no ha de ser considerado como un fin, sino como un medio.

El amarse a uno mismo, es indispensable para poder amar a los demás. Ya que solo somos capaces de ofrecer lo que tenemos.

Si a este concepto, le añadimos que la gente que nos rodea, no nos ve como somos, sino como ellos se sienten cuando están con nosotros, nos encontramos con un panorama desolador.

Una sociedad, donde la gente cree que no puede llegar a ser feliz, sino es a través de sentirse querida por otros.

Una sociedad, en la que hay individuos que prefieren tener una mala compañía, antes que hacerse cargo de su autoestima y de su felicidad.

Y claro, como creemos que para ser buenas persona y ser queridos, hemos de intentar ayudar a los demás.

Todo esto sin tener en cuentas, que la ayuda que podemos ofrecer parte de premisas viciadas, ya que desconocemos el mundo interior que tiene la otra persona en su cabeza.

Otro factor indispensable, es que esa ayuda a de ser solicitada por la otra parte, ya que podemos dar agua pero lo que no podemos dar es sed.

La mejor manera de aconsejar a los demás es con el ejemplo, ya que somos espejos de los demás y los demás son espejos nuestros.

Empieza a quererte y así empezarás a querer y ser querido por los demás Clic para tuitear

El propio Jesús de Nazaret ya lo decía, “ama al prójimo como a ti mismo”, el problema es que la iglesia se quedo solo con la parte que le interesaba y obvió la importancia de la segunda parte de la cita.