Nuestra alimentación y la de nuest@s hij@s, es un factor primordial para la salud familiar.

Sobre este tema, ya os di una pinceladas en mi artículo sobre la alimentación y el descanso.

La alimentación es la fuente principal para obtener energía, y de la misma manera que si a tu coche le pones una gasolina de mala calidad, a corto plazo parece que todos los alimentos puedan dar la misma energía, pero a largo plazo acabará estropeando nuestro motor.

NO TODA COMIDA ES ALIMENTO

No toda comida es alimento
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Al desconocimiento generalizado de que es una buen alimentación, hemos de añadir la manipulación que sufrimos por parte de la industria alimenticia, haciendo que la mayoría de nosotros no seamos conscientes de lo que realmente estamos comiendo.

Somos tan inconscientes e ignorantes al respecto, que la mayoría de nosotros nos preocupamos más en contar calorías que en saber que es lo que realmente estamos metiendo en nuestro cuerpo.

Nos movemos más por el aspecto físico y las apariencias, que por el valor nutritivo de la comida, cuando el aspecto físico es consecuencia natural de una alimentación sana, mientras que una dieta basada en el adelgazamiento, no necesariamente es sana.

Es mucho más importante preocuparse por el grado de de procesamiento que tienen los alimentos, que el número de calorías que aporta. Vamos que es mejor comerse un trozo de tarta casera, que un plato de macarrones de los que venden en el súper para calentar en el microondas.

Digamos que si es importante mirar las etiquetas de los alimentos, pero no para mirar el cuadro de las calorías sino para mirar el listado de ingredientes que lo forman.

Si el producto esta compuesto por más de 5 ingredientes, lo mejor que puedes hacer con él es dejarlo en el lineal del supermercado.

HUYE DE LO ULTRAPROCESADO

Para empezar que es un producto ultraprocesado, y digo un producto porque es cualquier cosa menos un alimento.

Son productos que están elaborados a través de procedimientos industriales. Se usan saborizantes, aditivos y colorantes para que parezcan alimentos verdaderos cuando en realidad no lo son. En este grupo están los pastelillos, la confitería, la comida rápida, las bebidas azucaradas o la leche con sabor, entre otros.

Hay que diferenciarlos de los alimentos procesados. Son aquellos alimentos que sido han sido aderezados con alguna grasa, aceite, azúcar, sal u otros ingredientes.

También incluye aquellos alimentos que utilizaron métodos de conservación como el salado. Por ejemplo las verduras enlatadas con sal, pescado en aceite enlatado, carnes saladas o ahumadas, etc.

Hemos de intentar ir eliminando estos productos de nuestra alimentación, y digo intentar eliminar, porque soy consciente de los difícil que nos lo pone la industria alimentaria.

Lo primero, por el bombardeo publicitario con el que nos acribillan. Solo hay que ver la publicidad de los canales infantiles. Los que no son de juguetes, son de bollería, cereales azucarados o zumos, de los que hablaré en un momento.

Y lo segundo, porque son alimentos muy económicos la mayoría de ellos. Haciendo de ellos, los productos más consumidos por aquellos, entre los que me encontraba yo hace unos años, que eligen su alimentación teniendo en cuenta el aspecto económico.

EL AZÚCAR ES VENENO

El azúcar es veneno
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Uno de los motivos que hacen de los productos procesados y sobretodo los ultraprocesados sean alimentos no solo de mala calidad nutricional sino que perjudiciales para nuestra salud, es la gran cantidad de azúcar presentes en ellos.

No hay más que leer los ingredientes de los que están compuestos para comprobarlo, y por cierto, si vas a hacer esta comprobación no solo busques la palabra azúcar, todo los jarabes, almidones y glucosas, también son azúcar.

Afortunadamente, ya no estamos en la época donde nos vendían que la grasa era lo más perjudicial del mundo, debido en parte a los intereses económicos de la industria alimenticia, y poco a poco está más consensuado que el verdadero caballo de batalla es el azúcar.

Aún y así, todavía los intereses empresariales parece que estén por encima de nuestra salud y la de nuestra familia, sino como es posible que un anuncio televisivo puedan organismos y asociaciones que se supone que la salud de las personas es su prioridad, avalen productos como cereales de desayuno o bollycaos y donuts.

Si no eres tu el que se responsabilice de tu alimentación, no esperes que el sistema se vaya a preocupar, ya que en el sistema ultracapitalista que vivimos por encima de la salud de los ciudadanos, están los intereses económicos de las grandes empresas.

EL ZUMO NO ES NINGÚN NÉCTAR

Zumos ultraprocesados
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Uno de los productos que pueden traer controversia son los zumos, ya que hay una corriente muy extendida de que los zumos industriales son un alimento sano, cuando nada más lejos de la realidad, son unos productos a eliminar de nuestra dieta y sobretodo en la de nuestr@s hij@s.

Partiendo de la base que en la inmensa mayoría de ellos, la fruta brilla por su ausencia, esto no es lo más negativo de ellos. Lo peor es que son verdaderas bombas azucaradas.

En más de la mitad de los zumos de 200 ml. (individuales) que puedes encontrar en los lineales de cualquier supermercado, contienen casi 20 g. lo que equivale a 5 cucharadas.

Teniendo en cuenta que la cantidad recomendada de consumo de una persona al día son 25 g., es bastante evidente por que los zumos procesados han de ser eliminados de nuestra dieta.

ERES LO QUE COMES

La alimentación como base para la felicidad.
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Nuestra alimentación y la de nuestra familia, es un factor no solo importante sino que prioritario. Alimentarnos es mucho más que saciar nuestra hambre o disfrutar del placer de comer, que también.

Alimentarnos bien, es la base para tener una buena salud tanto física y mental, y además nos ayuda a prevenir muchísimas enfermedades, desde un una dermatitis hasta un cáncer o un infarto.

Así que empecemos a priorizar nuestra alimentación, que de esta manera dispondremos de la energía necesaria para afrontar todos los aspectos de nuestra vida.