Qué es el desarrollo personal

El desarrollo personal no es más el proceso evolutivo que vivimos todos los seres humanos, mediante el cual pasamos de la época infantil de la inocencia a otra época distinta.

A que nivel evolutivo llegaremos, variará según el grado de autoconocimiento y consciencia del que dispongamos.

El viaje del desarrollo personal consta de 5 fases,  y dependiendo del nivel de consciencia que tengamos llegaremos más o menos lejos en el camino más importante de nuestras vidas.

Tipos de desarrollo personal

Como este viaje increible, es personal e intransferible o al menos así debería ser, hay tantos tipos de desarrollo personal como personas existen.

Aunque las tramos que componen este camino, son iguales para todos, la manera en que los recorremos, con nuestros acelerones, nuestras frenadas e incluso retrocesos, configuran la travesía que dará forma a nuestra vida.

Porque es importante el desarrollo personal

Has ido creciendo y mientras lo hacías, tanto tu familia, como la sociedad donde vives, han ido explicandote que es lo que esta bien o esta mal.

Después te aconsejan que estudies algo que tenga salida, para luego conseguir un trabajo cuanto más seguro mejor.

Si después de eso, aún no has encontrado la felicidad, es porque te falta tu media naranja. Parece que has encontrado a la mujer de tu vida, pero después del periodo de enamoramiento, vuelve la oscuridad.

Vaya, eso es porque no hemos continuado con la ley evolutiva, y para continuar con el plan de vida impuesto por la sociedad, falta tener un hijo, llega el hijo y aunque todo el mundo te ha dicho que es lo mas maravilloso del mundo, resulta que también tiene sus puntos negros, en algunos momentos puntazos.

Y ahora que? Si hemos hecho lo que se supone que hemos de hacer para lograr la felicidad, porque no la logramos, pues porque ese camino no es tu camino sino el que te han dicho que has de caminar.

Hemos estado viajando, en una vida que no has decidido tú, y ni tan siquiera tú la has pilotado.

Este momento, es el que has de aprovechar para mirar a tu interior, coger impulso y dar el salto que necesitas para dejar de esperar que los demás o las cosas materiales, nos hagan felices y nos responsabilicemos del camino que lleva nuestra vida.