El ego crea una máscara para protegernos

La clave para empezar a llevar las riendas de tu vida, es quitarte la máscara que llevas, la cual representa a tu ego.  Y no me refiero al que nos viene a todos a la cabeza cuando pensamos en los ricos y los famosos.

El ego es la protección que cada uno de nosotros nos ponemos para ocultar las heridas que se forman desde el momento en que nacemos.

El nacimiento es un momento traumático para ese ser, que pasa de estar en un entorno de protección y bienestar, teniendo la sensación de pertenecer a un todo, a un mundo de ruidos, luces y frío.

Durante los primeros meses y años de vida, debido a su indefensión, se va formando ese mecanismo de defensa en forma de ego. Esa coraza va dejando en un plano inferior, lo que realmente somos desde el momento de nacer.

Niveles cada vez más profundos, gracias a los sistemas de creencias, valores y prioridades que nos implantan nuestro entorno familiar y social. De esta manera basamos nuestra identidad en aspectos externos, una personalidad condicionada o adoctrinada por los más cercanos a nosotros.

El ego crece con las creencias limitantes

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El ego, se alimenta de este condicionamiento externo y tiene el objetivo de tapar la herida de nacimiento, diferente para cada uno, ya sea la sensación de imperfección, sentirse indignos de amor, o no quererse a uno mismo, entre otros.

El ego, basándose en su egocentrismo, valga la redundancia, hace que tu actitud sea reactiva, como no estás consciente con el aquí y el ahora, vives con el piloto automático y no eres dueño de tus reacciones o decisiones, sino que lo es tu ego.

Para acabar con este ego, hay que conocer tus heridas y abrazar tus sombras, como dice Carl G. Jung “Lo que no se hace de manera consciente, se manifiesta en nuestras vidas como destino”, por ejemplo, si no haces consciente lo poco que te quieres, atraerás a tu vida gente que no te quiera.

Lo que no se hace de manera consciente, se manifiesta en nuestras vidas como destino CARL G. JUNG Clic para tuitear

Para conocer cual es tu herida de nacimientos, a mi me ha servido y solo te recomiendo que lo pruebes, es la utilización del Eneagrama, una especie de mapa de las personalidades, donde se representan las 9 tipologías que existen. Donde una es la predominante para cada persona, aún teniendo un poco de todas.

Para conocer más sobre como identificar tu ego a través del eneagrama, te recomiendo que vayas a Borja Vilaseca, quien me hizo abrir los ojos en mi camino hacia el autoconociemiento.