La inteligencia no es únicamente la que te proporciona el coeficiente intelectual o los resultados académicos, existen otros tipos de inteligencias, como la emocional, la espacial y de la que hablaremos hoy, la financiera.

Como es posible que, con la importancia que tiene el dinero, no se nos enseñe en todo el sistema educativo como gestionarlo.

Educados para obedecer

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El motivo es porque tenemos un sistema educativo de la era industrial, donde nos educaban para ser trabajadores y vender nuestro tiempo por dinero, a los que nos dirigen no les interesan unos ciudadanos empoderados y que sean capaces de gestionar sus finanzas, sin tener que entrar en el juego del crédito y al amparo del gobierno y los bancos.

Este tipo de inteligencia nos permite rebatir los condicionamientos familiares y sociales con respecto al dinero, el dinero corrompe, el dinero es la raíz de todos los males, no hay suficiente dinero para todos, si alguna de estas creencias o otra similar, está presente en tus convicciones, necesitas urgentemente desarrollar tu inteligencia financiera.

El dinero no es malo ni bueno

El dinero, como todo en la vida, es neutro y como tal, no es bueno ni malo. Lo que si, es un catalizador potentísimo, el que es miserable y egoísta, con dinero lo sera mucho más, de igual manera que el que es generoso y bondadoso, con dinero multiplicará su generosidad de manera exponencial.

Te guste o no, el dinero es necesario, por lo que cuanto antes aprendas a gestionarlo, antes podrás estar en paz con el.

Para empezar a cultivar vuestra inteligencia financiera, ya que no soy un experto en el tema ni mucho menos, os recomiendo un par de libros de gente que si lo es, Padre rico, padre pobre de Robert Kiyosaki y El código del dinero de Raimon Samsó.

El consejo personal, para comenzar a abrir tu mente de cara a la inteligencia financiera, es tener una actitud emprendedora. Sobre esto hablaremos próximamente.

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