En la publicación de la semana pasada intenté exponer la importancia, que tiene a la hora de obtener unos resultados deseados, una actitud apropiada.

Antes de exponer, la que es sin duda, la actitud más beneficiosa y productiva, os recordaré la que seguro no nos llevará a nada más que sufrimiento y dolor, la victimista.

El victmismo cuarta nuestro potencial, nadie en este mundo va a preocuparse ni va a interesarse más que tú, por hacer que tu vida tome el rumbo apropiado.

Optimismo que no inocencia

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A parte de desterrar el victimismo, nos conviene empezar a trabajar, una actitud optimista.

El optimismo no consiste en pensar que todo lo que nos pasa es positivo, ni mucho menos, por desgracia la vida no es un camino de rosas, y de vez en cuando y de manera irremediable, nos pincharemos con alguna espina.

Tener una actitud optimista consiste en intentar, ver y encontrar el lado positivo de cualquier circunstancia negativa que se nos presente.

Optimismo para mejorar tu salud

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El optimismo o la positividad, no solo afecta a la vertiente emocional y mental, sino que aunque pueda sonar a homeopático, aporta enormes beneficios para nuestro cuerpo y nuestra salud.

Como ya os comenté, si alguien está interesado en profundizar más al respecto de los beneficios para la salud tanto física como mental, que siga al Doctor Mario Alonso Puig.

Haciendo un resumen muy básico,  nuestro cerebro tiene la capacidad de destruir o crear neuronas, dependiendo de la actitud con la que afrontamos la vida.

Una actitud negativa, que nos crea estrés, ya que nada es como nos gustaría y en lugar de aceptarlo, intentamos luchar y a nivel neuronal, esta situación, destruye neuronas.

En cambio, una actitud positiva, y en contra a lo que se creía imposible hace unos años, el cerebro es capaz de crear nuevas neuronas y enlaces.

Aceptar no es conformarse

La aceptación al igual que el optimismo, son conceptos difíciles de asimilar desde una versión egóica de nosotros mismos.

La aceptación no es lo mismo que la resignación, aceptar significa entender las circunstancias y las situaciones que nos han llevado, no resignarse a ellas.

El optimismo no solo aporta beneficios a nivel físico y cerebral, sino que es un elemento fundamental de cara a las relaciones personales.

Los demás no nos ven como somos, sino que nos ven como les hacemos sentir. Clic para tuitear

En definitiva, un pequeño esfuerzo ahora, nos supondrá enormes beneficios a largo plazo. Optimismo, la piedra filosofal de una vida de felicidad.