A raíz de la resolución de la sal del Tribunal Supremo, en relación al pago de los impuestos de las hipotecas, donde finalmente se llegó a la conclusión que los clientes eran quien habían de hacerse cargo, la mayor parte de la sociedad puso el grito en el cielo.

Y empezaron a  escucharse, por parte de ciudadanos, patronales y políticos lamentos porque la banca siempre gana, que en este país, no como en otros, la banca tiene demasiados privilegios.

Donde reside el poder de los bancos?

En la comparativa, además de resultar vergonzosa en relación al trato de los bancos, dice mucho también de las sociedades de esos países.

Los bancos, de la misma forma que los políticos, no son más que el reflejo de la sociedad de la que forman parte, por lo tanto el motivo de que los bancos tengan un trato diferente es causa de los ciudadanos.

El problema que tenemos en España con los bancos reside en el poder que le hemos otorgado, si, si, le hemos otorgado. Como no van a tener poder si la mayor parte de los ciudadanos, empresas y hasta los partidos políticos están endeudados.

Queremos que los bancos, que son empresas privadas, y por lo tanto buscan obtener beneficios, nos presten el dinero, pero luego queremos ser nosotros quien decidamos las condiciones.

Todos, empresas, políticos y ciudadanos, quieren beneficiarse de la burbuja inmobiliaria, pero pretendemos que los bancos sean los buenos samaritanos, y sean los únicos que no saquen tajada del pastel.

En lugar de quejarte no te endeudes

Photo by rawpixel on Unsplash

Salimos a la calle a quejarnos y protestar, porque es injusto e indigno que los bancos hagan lo que hacen, pero luego nos dirigimos a ellos, para que nos presten dinero para comprarnos una casa, un coche o unas vacaciones.

Cuando no somos coherentes, lo único que obtenemos es sufrimiento. Y como nos han hecho creer que para ser felices hemos de tener una casa, un coche o una buenas vacaciones, si hay que endeudarse, pues uno se endeuda, pero vamos que si nos dijeran que hay que vender nuestra alma al diablo, la mayoría lo haría de la misma forma y sin leer la letra pequeña.

Hablo por experiencia propia, hace unos 10 años, mucho antes de empezar a cultivar mi inteligencia financiera, era un coleccionista de tarjetas de crédito y un asiduo de los créditos, llegando a pedir créditos para pagar mis descosidos con las tarjetas.

A día de hoy, poniendo en práctica los tips para empezar a ahorrar, puedo decir con orgullo que no debo ni un solo euro al banco, y que tranquilo se vive.

Y no solo eso, sino que bien te tratan los bancos, la llamadas que recibo para informarme que tengo a mi disposición no se cuantos miles de euros, y lo que me costaba antes conseguir que me aceptaran los créditos.

Así que, si queremos desempoderar a los bancos, no permitamos que sean quien controlen nuestra economía, en lugar de pretender que hagan lo que queremos.